Litio y enfermedad de Alzheimer: desde la deficiencia cerebral hasta las perspectivas clínicas

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Contexto científico y actualidad

Desde hace varias décadas, la investigación sobre la enfermedad de Alzheimer (EA) se centra en la eliminación de las placas amiloides y la reducción de los ovillos neurofibrilares de la proteína tau. Sin embargo, a pesar de miles de millones invertidos y cientos de ensayos clínicos, pocos tratamientos han demostrado ser realmente efectivos. En agosto de 2025, un estudio coordinado por el equipo de Bruce Yankner (Harvard Medical School) y publicado en Nature abrió una vía inédita: el papel del litio, un oligoelemento hasta ahora conocido principalmente por su uso en psiquiatría, podría ser central en la fisiopatología del Alzheimer.

Este descubrimiento se basa en una constatación: entre 27 metales medidos en tejidos cerebrales humanos, el litio es el único cuya concentración disminuye significativamente desde las etapas tempranas del deterioro cognitivo, mucho antes de las manifestaciones clínicas severas. Más sorprendente aún, esta disminución parece agravarse por un fenómeno de secuestro en las placas amiloides, reduciendo la fracción biológicamente activa disponible para las neuronas.

El estudio Nature/Harvard 2025: métodos y resultados

El equipo analizó muestras post-mortem de corteza prefrontal provenientes de tres grupos: sujetos cognitivamente normales, pacientes con deterioro cognitivo leve (DCL) y pacientes con Alzheimer confirmado. Las mediciones elementales revelaron una caída neta del litio desde la etapa DCL, sin modificaciones notables en otras regiones como el cerebelo, lo que sugiere un proceso focalizado y no una pérdida global.

Para entender la causalidad, los investigadores utilizaron modelos murinos genéticamente programados para desarrollar lesiones amiloides y tau. Los ratones sometidos a una dieta empobrecida en litio (~50 % de reducción) desarrollaron todo el cuadro similar al Alzheimer: acumulación de amiloide-β, hiperfosforilación de tau, activación microglial proinflamatoria, pérdida sináptica y desmielinización. Por el contrario, la administración de orotato de litio en dosis bajas revirtió estas alteraciones, incluso en animales mayores sintomáticos.

Mecanismos biológicos propuestos

Se han identificado varios mecanismos convergentes:

  • Secuestro amiloide: el litio se une a los depósitos amiloides, haciéndolo indisponible para sus funciones neuroprotectoras.
  • Activación de GSK-3β en caso de déficit: esta quinasa favorece la fosforilación patológica de tau y la agregación amiloide.
  • Disfunción microglial: la carencia de litio perturba el sistema inmunitario cerebral, reduciendo la capacidad de limpieza de desechos neuronales.
  • Desmielinización: el litio sostiene la supervivencia y función de los oligodendrocitos; su disminución debilita la conducción nerviosa.
  • Alteraciones transcriptómicas: los perfiles de expresión génica observados en déficit de litio en ratones imitan los de cerebros humanos con Alzheimer.

El litio como biomarcador temprano

El hecho de que la disminución de litio sea detectable antes de las lesiones irreversibles abre la puerta a su uso como biomarcador predictivo. En teoría, una medición no invasiva (sanguínea o mediante imagen cerebral especializada) podría permitir identificar a los individuos en riesgo mucho antes de la aparición de los síntomas. Sin embargo, a día de hoy no existe ninguna técnica validada en rutina.

Aportes alimentarios y fuentes naturales

El litio está presente en trazas en muchos alimentos y en el agua. Las fuentes más notables incluyen:

  • Legumbres: guisantes, frijoles, lentejas, garbanzos.
  • Verduras : patatas, tomates, coles.
  • Cereales integrales : trigo, cebada, arroz integral.
  • Frutos secos y semillas : avellanas, semillas de girasol, almendras (contenidos modestos).
  • Productos del mar : algunas especies marinas los contienen, según la zona de pesca.
  • Aguas minerales : contenidos que varían desde algunos µg/L hasta > 1 mg/L según la fuente.

Las ingestas diarias a través de la alimentación son muy variables geográficamente. No existe un Ingesta Diaria Recomendada (IDR) oficial, pero algunas publicaciones mencionan un referente exploratorio alrededor de 1 mg/día en adultos. Para un panorama detallado y órdenes de magnitud por alimento o agua, vea nuestro artículo: Alimentos ricos en litio: lo que se sabe.

Perspectivas terapéuticas: el caso del orotato de litio

El orotato de litio se distingue de las formas clásicas (carbonato) por su menor afinidad por los depósitos amiloides y su capacidad para mantener una biodisponibilidad cerebral efectiva. En el estudio Nature 2025, su administración en dosis bajas permitió una reversión de los marcadores patológicos en ratones, sin observarse efectos adversos. Esto lo convierte en un candidato serio para ensayos clínicos tempranos.

Retos y perspectivas de investigación

Los próximos desafíos para la comunidad científica son múltiples:

  • Realizar ensayos aleatorizados controlados en humanos para evaluar la eficacia y seguridad del orotato de litio en la enfermedad de Alzheimer.
  • Desarrollar métodos fiables para medir el litio cerebral en vivo.
  • Explorar la ventana terapéutica óptima (prevención vs tratamiento en etapas tempranas).
  • Evaluar el impacto de un aumento en la ingesta alimentaria de litio sobre los biomarcadores cognitivos.

Precauciones y limitaciones

A pesar del entusiasmo, varios puntos llaman a la prudencia:

  • Los resultados positivos provienen principalmente de modelos animales; no garantizan una transposición al ser humano.
  • El litio medicamentoso tiene un margen terapéutico estrecho y puede provocar efectos adversos graves (daños renales, tiroideos, neurológicos).
  • No se recomienda la auto-suplmentación fuera del marco médico.

Fuentes y lecturas complementarias

  • Aron L. et al., 2025. Deficiencia de litio y el inicio de la enfermedad de Alzheimer. Nature.
  • Harvard Medical School. «¿Podría el litio explicar — y tratar — la enfermedad de Alzheimer?», 2025.
  • JAMA Psychiatry, 2017. «Asociación del litio en el agua potable con la incidencia de demencia».
  • Revistas PMC (2018, 2024) sobre los contenidos alimentarios de litio.

Este artículo es informativo y no reemplaza la opinión de un profesional de la salud.

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Julie - auteure Com-Strategie.fr

Julie – Auteure & Fondatrice

Étudiante en journalisme et passionnée de technologie, Julie partage ses découvertes autour de l’IA, du SEO et du marketing digital. Sa mission : rendre la veille technologique accessible et proposer des tutoriels pratiques pour le quotidien numérique.

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